Las trufas son una masa endurecida de micelio que es más resistente a condiciones adversas del entorno que el micelio normal y se forma de ciertas especies de hongos como un mecanismo de defensa ante la sequedad, frio, calor o humedad excesiva. Estas trufas contienen un 30% de materia seca, siendo la potencia en torno a 2/3 con respecto a los frutos del Psilocybe cubensis (aunque en cada hongo la potencia puede variar dependiendo de la raza, composición del sustrato y otros factores). Estas trufas alucinógenas las producen las variedades Psilocybe Mexicana (no confundir con las Cubensis mexicanas), Psilocybe tampanensis y Psilocybe atlantis. Destaca la Psilocybe Mexicana A por su excepcional habilidad de producir trufas.
Al igual que las setas, las trufas se comen secas, frescas o rehidratadas, pero no deben ser cocinadas. Tienen la consistencia de cacahuetes, se pueden obtener buenos resultados sustituyendo las trufas por nueces en cualquier receta (que no sea cocinada).
Las trufas contienen un 70% de agua por peso mientras las setas tienen en torno al 90%. Las trufas secas son 2/3 de potentes como las setas de cubensis secas, mientras que las trufas frescas son el doble de potentes que las setas cubensis frescas. Esto se debe a que las trufas contienen 3 veces más materia seca para la misma cantidad de material fresco.


